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7 sept. 2014

Sabrás.

Si me conoces sabrás que soy muy indecisa, que quiero todo pero no arriesgo nada, que soy demasiado tímida y que no soy de hablar mucho, que parezco la más loca y al segundo soy la persona más cuerda y sensata que te puedas encontrar.

Si me conoces sabrás que me encantan las sorpresas, más recibirlas que darlas, que me encantan las ñoñerías, que me regalen peluches y me digan todo el rato que por qué me pongo roja con tanta facilidad, sabrás entonces que soy una romántica empedernida, pero que también me encanta comer, las fiestas, el vodka, reír a carcajadas por la mayor tontería o llorar a moco tendido por cualquiera. Y sabrás que me encanta sonreír, pero que odio mi sonrisa.

Si me conoces sabrás que me encantan las películas románticas y que con todas acabo llorando, sabrás que me encanta ir a mi pueblo y que desde que voy, las despedidas son un poquito más felices y menos amargas, que me encanta pasarme el día escuchando música recordando lo feliz que he llegado a ser y lo bien que se me da cagarla con todo.

Si me conoces, también sabrás que me encanta que me mimen y me digan lo mucho que me quieren, y descubrirás entonces lo sola que me siento casi siempre y lo llorica que soy todo el tiempo. También sabrás que echo de menos a demasiada gente, pero que soy una orgullosa de mierda.

Pero eso sólo lo sabrás si me conoces.

22 may. 2014

Palabras sueltas que forman párrafos.

Vacía. Así es cómo me siento. Me has dejado un vacío enorme en el pecho que parece que sólo se puede reemplazar con lágrimas. Y ya nada me llena, los atardeceres se me hacen tristes y sonreír parece que se hubiera convertido en una obligación; porque si no te tengo, no me sale ser feliz.

Y sigo siendo la ingenua que piensa que el amor lo es todo, y que amar nos salvará. Y no. Querer es una puta mierda y no sirve de nada. Hala, ya lo he dicho. Si es que no sé ni por qué lo sigo buscando; he probado otros labios desde perdí los tuyos, pero los besos ya no me saben a nada. Y las madrugadas se me hacen eternas, y las ojeras ya no tienen sentido, porque no son por ti.

Y normal que te cansaras de mí, si hasta yo lo estoy. Estoy cansada de mí y de todo lo que me rodea. Y estoy cansada de caer siempre y no saber aún cómo levantarme. Y estoy cansada de quererte y que no me quieras. Y estoy cansada de querer y no poder. Y estoy cansada de estar cansada y de que todo me venga demasiado grande.

No recuerdo cuándo nos miramos por última vez, aunque sería capaz de dibujar tus ojos a la perfección, ya me los conozco de memoria, ese marrón no se olvida. Tampoco recuerdo cuáles fueron las últimas palabras que nos dijimos, pero seguro que si las escuchara de casualidad, sabría que fueron esas.

Casualidad, me gusta llamar así a las cosas inesperadas que aparecen cuando más las necesito. Y dudo que ahora mismo, estas palabras sueltas que forman párrafos, necesiten algo más que a ti.

Se mi más bonita casualidad.

1 mar. 2014

Darse cuenta.

Hoy. Hoy ha sido. Hoy ha sido el primer día de mi vida, en el que me he dado cuenta. Me he dado cuenta de demasiadas cosas.
Y es que hoy me he dado cuenta que no sé ni quién soy, no sé qué quiero hacer con mi vida. Es como si solo me apeteciera pasarme el día metida en mi cama escuchando canciones tristes, o pasarme el día tirada en el sofá viendo películas románticas, de esas en las que el amor siempre triunfa. Y es ahí cuando me he dado cuenta de algo aún más importante, claro que quiero a mi familia y a mis amigos, pero nunca he querido a nadie en otro sentido. No he sabido hacerlo.
He confundido el amor con demasiadas cosas, con obsesión, cariño, simple atracción física, pero nunca he sentido verdadero amor por alguien, y lo peor es que hasta hace unas horas, pensaba que sí, pero no, porque yo nunca he sentido eso que dicen que se siente cuando estás enamorado, es que, no sé qué se siente al estar enamorado, al sentir que tu vida únicamente depende de una persona.
Y he tomado una decisión, no voy a escribir más de algo que no sé lo que es, no puedo seguir escribiendo de algo que nunca he experimentado, porque me lo voy a estar inventando, no tiene sentido. Nada en mi vida lo tiene.
Así que, mientras encuentro el amor o no, dudo que vuelva a escribir de él.

4 feb. 2014

Sergio Contreras.

Corría el verano de 2005 y yo aún no tenía ni los 8 años. Como cada verano, iba a mi pueblo, y al ser las fiestas, una de las primeras noches de julio, los chavales del pueblo hacían los "Play-backs" y bailaban y cantaban algunas canciones que en ese momento estaban de moda.
Y ahí empezó todo.
No consigo recordar exactamente quién, pero alguien cantó "Llena de luz y de sal", y a mí que desde pequeña me había encantado la música, me pasaba el día tarareándola, hasta que mis padres se enteraron del nombre del cantante, y que recientemente había sacado su primer disco, y de tanto insistir, me acabaron comprando el disco, "De luz y de sal", se llama casi igual que la canción que se me había metido en la cabeza. Y junto a esa, conocí otras 10 canciones que poco a poco, y tras tanto escucharlas, me las fui aprendiendo, y aún hoy, me las sigo sabiendo.

Y después de un año, volviste a sacar otro disco, "El espejo", y no sé qué tenía ese tema en especial, que me llegó. Era como si te entendiera, como si entendiera ese sufrimiento, esa rabia cuando la gente solo está a tu lado en las buenas. Y las otras 11 canciones del disco también eran increíbles. Como la de "Gracias" que creo que nos hace reflexionar a todos un poquito sobre las consecuencias que tienen las cosas en la vida, o la de "Niña sin ti" con David DeMaría y ese estribillo que siempre me ha sacado una sonrisa.

Y justo ese verano del 2006, algo increíble sucedió. Y es que, un año después de descubrirte, y volviendo a estar en mi pueblo, me enteré de que ibas a dar un concierto en el pueblo de al lado. Y con tan solo 9 años, allí estaba, en la Plaza de Toros de Aracena un 3 de agosto, dispuesta a ver a mi cantante favorito.

Y volvió a pasar otro año, en el que yo no para de escuchar "El espejo", aprendiéndome las 12 canciones y emocionándome recordando el concierto, y también seguía escuchando "De luz y de sal". Que la magia de un primer disco es imborrable. Y sacaste un nuevo disco, éste no tan innovador, pues solo contenía unas cuantas canciones nuevas, el resto ya estaba en los otros discos. Aún así le pedí a mis padres entusiasmada que lo compraras, ya que traía un DVD, en el que salían algunos videoclips y making off´s. Y esas pocas canciones nuevas, conseguí aprendérmelas en un par de semanas. Y quizá con este disco, conseguí que la canción de "Once M" me llenara y me diera cuenta de esa gran catástrofe. Era increíble cómo se me llegaba a erizar las piel con solo escuchar su voz.

Otro año que pasaba, yo me iba haciendo un poco más mayor, pero seguía con la ilusión de enterarme de que por fin sacabas un disco nuevo, y así fue. Me enteré de que "La transparencia de un alma" se había puesto ya a la venta. Este es, si no el que más, uno de mis discos favoritos. Con este disco pasó algo especial, y es que venía un pequeño Pase VIP para el Backstage. Lloré, porque era para cualquier concierto, y yo aún solo tenía 10 años y no podían ir menores, por lo que mi madre aprovechó esta entrada y fue a un concierto, y también consiguió algo que aún hoy en día me emociona, tu firma. Este ha sido uno de los discos tuyos con los que más he llorado "Rosas negras" o "Azul y blanco" son ese tipo de canciones que te hacen darte cuenta de lo que vale una persona. Y sin duda, tú demostraste que tienes un corazón que no te cabe en el pecho. Es más, por entonces, yo estaba en 5º de Primaria, y la canción de "Azul y blanco" me marcó tanto, que cuando nos dijeron en clase que teníamos que elegir una canción y bailarla delante de todos, yo sin duda supe que tenia que elegir esa.

Y tras otro año, volví a tener una nueva adquisición entre mis manos, esta vez el disco que me habían comprado mis padres se llamaba "Equilibrio". Este es uno de los discos que más he escuchado, tiene algo. Con "Emborracharme de amor" sigo sintiéndome identificada tal y como el primer día, con "Tanto tienes, tanto vales" me hiciste darme cuenta más aún que la forma de ser y la esencia es la que te hace ser como eres, y no unas monedas o unos billetes, con "Está por ti" me sacaste esa sonrisa triste que todos intentamos ocultar a veces y con "Cuento adolescente" y "Héroe sin alas" seguiste demostrando que eres enorme. Y aquí otra vez mi madre, una tarde que yo estaba en el colegio, volvió a conseguir tu firma.

Esta vez pasó un año, y no tuve canciones nuevas, cosa que me preocupó, pero un año más tarde de lo normal (más vale tarde que nunca), "Puño y corazón" estaba en mis manos. Otro de los mejores discos. "Sabiendo que me quieres" y "Una tormenta en mi paraíso" me han sacado sonrisas y ganas de ser feliz cuando peor estaba, con "Fin de fiesta" me entra una motivación increíble, esa pequeña mezcla de algunas de tus mejores canciones me hace tener unas ganas de fiesta que no me lo creo ni yo. Y bueno, también he de decir que con "El interludio" de este disco he llorado a moco tendido y más, puesto que llegó en el momento en el que perdí a mi abuela, y claro, todo se juntaba.

Y han vuelto a pasar 2 años hasta que he podido tener en mis manos "#AmorAdicción", aunque en todo este tiempo he podido contactar más contigo gracias a Twitter, enterarme de cómo te iba todo, escuchar las nuevas canciones que ibas sacando poco a poco, hasta que por fin, a principios de septiembre conseguí tu sexto disco.

Que a pesar de los cambios, sigues siendo tan increíble como hace 8 años, cuando te conocí. Que me sigues poniendo los pelos de punta con tu música, y que ahora tengo 16, pero espero seguir contigo muchos años más. Que he estado aquí desde el principio y he visto cómo sacabas adelante a tus 6 bebés. Sergio Contreras, que eres un ídolo para mí, y que espero poder verte pronto y darte ese abrazo que llevo esperando 8 años.
Aquí una contrerista para siempre.

20 ene. 2014

Morir feliz.

"-¿Y si yo fuese el siguiente, tú querrías seguir sola?
-No quiero que desaparezcas... Faltan muchas estrellas, ¿verdad?
-A lo mejor ninguna de las que vemos sigue ya ahí, quizá sólo estamos viendo la luz de estrellas muertas hace tiempo. Puede que con nosotros pase lo mismo. Tal vez sólo existamos mientras aún quede alguien que nos observe, para el que seamos importantes.
-Yo creo que es más sencillo. Naces, vives y, un día desapareces sin dejar nada detrás. No somos tan impotantes, lo único que cuenta es lo que hagas con ese tiempo.
-...¿Por qué has seguido conmigo?
-Porque estoy sola, como tú.
-¿Cómo te llamas?
-Eva.
-En serio.
-En serio. De todos los nombres posibles, elegiste el mío. ¿Y tú?
-Yo toda la vida he sido quien los demás querían que fuese. Y ahora que estoy solo, no sé ni quién soy.
-No estás solo.
-Eva...
-No tengas miedo." Fin.

¿Quiénes somos? Yo creo que somos lo que hacemos, y lo que dejamos. Pero me da pena pensar que cuando morimos, somos olvidados, y como mucho quedamos en el recuerdo de los que nos quieren. Por eso, creo que debemos hacer lo que queramos mientras podamos, y ya está, porque al fin y al cabo, moriremos. Y no sé vosotros, pero yo prefiero morir sabiendo que al menos he sido feliz.

18 ene. 2014

Momentos impactantes.

"-Oye, tengo una teoría, que cuando una chica quiere quedarse embarazada, tiene que hacerlo en un coche.
-¿Qué?
-Ajá.
-Yo también tengo una teoría. Mi teoría es sobre los momentos, los momentos que impactan. Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos de gran intensidad que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quiénes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues esa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quiénes somos. Lo que nunca me había planteado es si algún día no recuerdas ninguno de ellos." Todos los días de mi vida.


Creo en esos momentos impactantes, creo que esos momentos nos cambian, nos hacen abrir los ojos, nos hacen darnos cuenta de la realidad.
Hoy he tenido un momento de esos, uno de los que te matan por dentro, un momento que te hace darte cuenta de lo que tienes y de lo fácil que puede llegar a ser perderlo.
Y ese momento me ha abierto los ojos, me ha hecho darme cuenta de que siento más de lo que debería, que hay gente más imprescindible en mi vida de lo que pensaba, y he comprendido que la distancia no vale una puta mierda. 
Normalmente, la mayoría de los momentos vividos con él han sido impactantes, y me han cambiado de una manera que no os podríais ni imaginar.
Pero me ha cambiado, os juro que este momento me ha cambiado y que "impactante" es la jodida palabra que mejor lo define.