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31 jul. 2017

Perspectiva.

Llevaba meses queriendo olvidar todo lo que vivimos, que me resultase indiferente cruzarme contigo, hacer como si no nos conociésemos, rezaba por que ojalá no hubiéramos intercambiado nunca esa primera mirada, soñaba con no echarte ni de menos ni de más. Pensaba cuándo sería capaz de dejar de escribirte, de pensarte, de acordarme de todos los silencios en los que las sonrisas hablaban por nosotros.

Y, ahora, que por fin logro ver las cosas con un poco de perspectiva, ruego por no olvidar ninguno de nuestros momentos juntos, ninguno de nuestros besos, ninguno de mis escalofríos, ninguno de tus roces, ninguno de los guiños de ojos que me hiciste, ninguno de los "te quiero". No quiero siquiera olvidar los enfados, ni mucho menos las reconciliaciones.

Porque me has enseñado, me has enseñado lo que me gusta y lo que no, me has enseñado lo que quiero y lo que no, me has enseñado lo que me hace feliz y lo que no y, lo más increíble, me has enseñado a querer y a no dejar cabida al odio en mi vida.

Gracias por ser una mano amiga después de todo, por demostrarme cariño, por aparecer y salvarme cuando más oscuro me parece ver todo, por prestarme tu hombro para mi consuelo, por no dejar nunca de recibirme con los brazos abiertos. Gracias por haberme hecho y seguir dejándome que sea tan feliz.

Yo, que hubo un tiempo que quería odiarte y no podía, ahora te pido perdón y te agradezco todo lo que has hecho y sigues haciendo por mí.

Es un placer compartir mi vida contigo.

11 ene. 2017

XIX y 20.

No quiero renunciar a tenerte en mi vida, quiero seguir concediéndome el placer de que estés a mi lado para siempre. Quiero que sigas siendo quien mejor me conoce y a quien le cuento todo sin pelos en la lengua. No quiero perderte porque me has enseñado a querer bien, me has demostrado lo bonito de la vida y has hecho siempre lo imposible por hacerme feliz.
Es una locura lo rápido que ha pasado el tiempo, parece que fue ayer cuando te estaba contando que las zapatillas que llevaba en realidad no eran unas Vans verdaderas y mira dónde hemos acabado, quién me diría que unas zapatillas de imitación iban a hacer que encontrase a la mejor persona que puedo tener en mi vida...
Pero, es que desde el principio lo noté, desde los primeros días tuvimos una conexión increíble, parecía que llevábamos toda la vida siendo amigos y lo mismo da que hablemos todos los días o una vez cada mes, porque nunca perdemos la confianza tan bonita que tenemos.
No te imaginas la rabia que me da haber tenido que pasar todos tus cumpleaños lejos de ti, pero te prometo que tarde o temprano un 11 de enero a las 12 de la noche apareceré delante de ti y podremos celebrarlo como te mereces, o al menos lo intentaré, porque te mereces tanto que no sé si voy a ser capaz de dártelo todo.
Por haber seguido ahí después de más de tres años, gracias. Todavía no me creo la suerte que tuve al encontrarte. No sé qué será de mí mañana ni dónde estaré, pero sé que sea como sea, te voy a seguir teniendo toda la vida conmigo.
Felices 20, bobo. Te quiero tanto que hace tiempo que las palabras se me quedaron cortas.
Te debo millones de abrazos, lo sé, pero algún día te los daré todos.

21 dic. 2016

Ya está bien de pena.

Esta madrugada en la que la nostalgia viene a verme y antes de que acabe este año siento que tengo que romper del todo contigo para poder empezar el 2017 liberada.

"Vengo a suplicarte,
vengo a rogarte
por favor, que me digas que no
cuando yo te busque,
cuando yo te hable;
no contestes si escuchas mi voz.
Demasiado poco.
Demasiado tarde.
Si no eres capaz de dejarme dejarte te digo,
que esta vez decido
que rompo yo contigo."

No le puedo estar más agradecida a la vida por haberte puesto en mi camino y por haberme puesto finalmente a mí en el tuyo, pero a medida que íbamos andando, nos dábamos cuenta de que el camino se iba estrechando y sólo había sitio para uno, así que decidí dejarte a ti todo el camino y yo andar libremente campo a través.
Quiero que tengas claro que has sido lo mejor que he tenido en mi vida durante un tiempo; y, que ese tiempo haya pasado, no significa que no sigas siendo importante. De verdad quiero que sepas que si alguna vez tienes un problema y necesitas mi ayuda, pídemela sin vergüenza alguna, porque eres una de las pocas persona a las que me podría pasar la vida ayudando sin esperar nada a cambio.
Pero ahora mismo, qué bien me sabe la libertad, cuánto me alegro de haberme alejado de ti, cómo me quiero ahora que he descubierto lo increíble que soy y lo mucho que puedo valer sin necesitar a nadie a mi lado. Después de todo, lo único que puedo hacer es darte las gracias por todo lo que me has enseñado:
que si el amor duele, no es amor; que querer no siempre es poder; que la vida sólo depende de una persona y esa soy yo.

22 nov. 2016

Todo lo que nunca pude decirte.

Me encanta que me veas perdida y me agarres la mano con fuerza, que me mires y que con tu sonrisa me des fuerza, porque sabes que nada me engrandece más que tú. Me encanta que me guiñes el ojo cuando me ves a lo lejos rodeada de gente y no quieres molestar. Me encanta cuando te atrapo mirándome y me encanta aún más que me mantengas la mirada. Me encanta que pongas tu mano en mi pierna cuando vamos en el coche y que me pidas que elija yo la música. Me encanta cuando me dices lo mucho que me quieres. Me encanta que te confieses mortal y llores delante de mí. Y me encanta que, cuando peor estás, lo único que quieras sea matarme a abrazos. Me encanta cuando soy yo la que llora delante de ti y me acaricias para calmarme, porque sólo tú puedes hacerlo. Me encanta cuando contamos tres para saltar a la vez al agua y yo no salto, y me encanta que te enfades y vengas corriendo a cogerme en brazos y ahora sí que sí saltar los dos juntos. Me encanta cuando nos pasamos horas hablando por teléfono. Me encanta cuando nos pasamos horas hablando (y lo que no es hablando) por skype. Me encanta que no podamos frenar las ganas. Me encanta cuando después de hacer el amor te quedas a descansar en mi pecho. Me encanta cuando paras de besarme y me miras y me sonríes. Me encanta que sólo tú y yo sepamos lo mucho que nos queremos. Me encanta cuando te sientes vulnerable y tienes miedo de que me vaya. Me encanta que te alegres cada vez que vuelves a verme. Me encanta alegrarme cada vez que te veo volver.

4 oct. 2016

Que no te olvido.

Vuelvo para decirte que no te olvido porque me prometiste que tú nunca me olvidarías. Voy a serte sincera, tampoco es que me acuerde de ti cada día, pero si estoy despistada y de repente apareces en mi memoria, sonrío como si te volviera a tener delante. Y ya ves, con todo el tiempo que ha pasado ya, que seguramente tú me hayas olvidado, pero es que te prometí que no te olvidaría y lo estoy cumpliendo. Tampoco te creas que acordarme de ti me cuesta mucho, que con lo feliz que me hiciste vas a tener un hueco perenne en mi corazón.
Vuelvo para decirte que hace meses que no hablamos, pero que sigo teniendo guardadas todas nuestras conversaciones y tengo tu regalo en una caja como el mayor de mis tesoros. No he vuelto a hacer con nadie las cosas que hacía contigo, esos momentos se quedan para nosotros dos. No he vuelto a recibir una sorpresa como la que tú me diste y no he vuelto a decir un "siempre" más sincero.
Vuelvo para decirte que sigues siendo una de las mejores personas que ha pasado por mi vida, que de vez en cuando me gusta fantasear sobre nosotros dos, sobre cómo habría sido todo si hubiera seguido a tu lado; no te imaginas la rabia que me da que la vida fuera tan injusta con nosotros y no nos diera la oportunidad de ser felices juntos.
Vuelvo para decirte que no te olvido, porque una vez te prometí que no lo haría y porque no te mereces que te falle.

23 jul. 2016

Casi tres.

Un cuánto tiempo. Una sonrisa tímida. Un qué guapa estás. Unas mejillas sonrojadas. Un intercambio de sonrisas. Unos abrazos fugaces. Un quiero y no puedo. Un no debo, pero lo necesito. Una funda de móvil. Unas piernas que tiemblan. Un corazón acelerado. Unos centímetros de distancia. Una respiración agitada. Un beso, por fin. Un pensamiento que vuela unos años atrás. Unas ganas increíbles. Unos besos más. Un despacio, por favor, que soy novata. Un abrazo. Un beso. Una despedida. Un ha sido genial. Un te echo de menos. Un espero volver pronto. Una distancia abrumadora. Unas conversaciones, pocas. Una advertencia. Un no es tuyo. Un me estoy tirando a otra. Una tarde llorando. Una noche llorando. Un punto y aparte.

Un ya estoy libre. Una tonta que vuelve a caer. Unas conversaciones. Un tengo ganas. Un no estoy segura. Un te echo de menos. Un casi voy. Un te esperaba y no has venido. Un lo he intentado. Un enfado porque no ha sido suficiente. Un lo siento. Un me tienes comiendo de tu mano. Un ya voy. Un por fin. Un te han visto con otra. Una mentira. Un enfado. Una reconciliación precipitada. Una primera vez sin amor. Unos besos. Un amor idealizado. Un verano centrada en ti. Un en realidad no somos nada. Un es mi amiga. Una pena que me invade. Un es lo que hay. Un yo te quiero. Un silencio de vuelta. Unas manos que se cogen. Una felicidad tan grande que no cabe en un cuerpo tan pequeño. Una despedida otra vez. Un este año ha sido aún mejor. Un estoy deseando volver. Un te echaré de menos. Unas conversaciones a diario. Un puente que nos une. Un por fin otra vez a tu lado. Un seguimos sin ser nada. Un poco de alcohol. Unos labios que no son los tuyos. Un no quiero que te enteres. Unos polvos como si nada. Una distancia que nos vuelve a separar. Una rayada. Un cada vez siento más. Un cada vez es más imposible. Un sigo queriendo y no puedo. Un te han visto con otra. Una mentira. Un no aguanto más. Una llamada. Unas lágrimas de rabia a un lado. Unas lágrimas de desilusión al otro. Un punto y aparte.

Un vamos a seguir intentándolo. Un lo siento. Un ya no confío en ti. Un dame otra oportunidad. Una tonta que vuelve a caer. Un a ver qué va pasando. Una distancia que se acorta. Un ya no puedo más. Una puerta a la que llaman pero que no se abre. Un déjame. Un vamos a hablar. Un ya ha sido suficiente. Un no aguanto. Un sigo queriendo más. Un te quiero, pero no. Un ya puedes irte. Una cuesta. Unos tacones tirados. Unas ganas de llorar. Unas llamadas perdidas. Una persona que viene a consolar por interés. Una persona que se deja consolar por interés. Un lo de anoche estuvo bien, pero no quiero nada contigo. Unas noches sin parar de llorar. Una distancia que me libera. Un punto y aparte.

Un aquí estoy otra vez. Un he conocido a alguien y estamos en serio. La mayor mentira de mi vida. Un abrazo. Un sigo teniendo ganas de ti. Un ya no se puede. Un quien quiere, puede. Un beso de película. Una tonta que vuelve a caer. Un nunca me puedo ir de tu lado. Un verano contigo, otra vez. Unas manos que se sujetan y se salvan. Una pareja que sigue sin serlo. Un es mi amiga. Una sonrisa pícara. Una borrachera que me empieza a abrir los ojos. Un te quiero mucho que me sorprende. Una alegría que me invade. Una tonta que se lo cree. Un ojalá no hubiera distancia. Una despedida nuevamente. Un vamos a intentar no enfadarnos. Un ahora es mi momento. Una fiesta con final feliz. Un ni te vas a enterar. Un tú harás cosas peores. Unas fiestas con más finales felices. Un ya era hora. Unos días para estar juntos de nuevo. Un prefiero una fiesta a ti. Un te jodes. Un enfado. Un es lo que hay. Un por fin hago lo que quiero. Un reproche. Una risa porque me empiezo a sentir invencible a tu lado. Unos meses que vuelven a pasar. Unos exámenes que nos distancian. Un siento que ya no le necesito. Un quiero darme un tiempo a mí misma. Un a ver qué pasa cuando vaya. Un te echo de menos. Un yo no estoy tan segura de eso. Una oportunidad. Una última oportunidad que pierdes. Un beso. Un ya nada. Un me he cansado. Un por fin, ya era hora, menos mal. Un nunca más. Un no me arrepiento, pero no vuelvas. Un que te vaya bien. Un no fue bonito mientras duró. Un amor idealizado que acaba en desastre. Un fuimos amantes ahora no podemos ser amigos. Un punto y final.

21 may. 2016

Me voy.

Creo que por fin he aprendido que hay palabras que no se dicen, no hace falta que sean dichas en voz alta porque ya se dan por supuestas. Ya ves tú qué tonta he sido toda mi vida, yo esperando a que la gente me avisase de cuándo iba a desaparecer de mi vida para poder hacerme a la idea y resulta que se van sin avisar, cuando menos te lo esperas y cuando más duele su ausencia.

Así que ahora voy a ser yo la que se vaya de la vida de todos aquellos necios que no me merecen, me reservaré para la gente que valga la pena y aprovecharé para ser egoísta y empezar a pensar más en mí misma, en cómo cuidarme para no necesitar nunca a nadie, para no caer en la trampa del resto del mundo que sólo está pensado cuándo voy a dejar de interesarles para irse, sin avisar por supuesto.
No me importa despertarme un día y ver que no me queda nadie al lado, necesito quererme más a mí misma, dejar de depositar mi vida en otra persona que no antepone nada a ellos mismos, voy a dejar de entregarme en alma y corazón. Aprenderé a refugiarme en mí misma y a saber salir adelante sin ayuda, sin la agonía de estar buscando constantemente una mano que tire de mí hacia arriba. Contaré conmigo misma para todo y nunca tendré que irme, podré ser feliz y podré llorar, y seré quien quiero ser.

Y entonces comprenderé que no me servirá de nada estar sola. Que siempre voy a necesitar y me van a necesitar, que viene bien que de vez en cuando alguien deje de respirar un rato para que tú puedas hacerlo y no te hagas. Así que voy a vivir como quiero vivir, con las personas con las que quiero compartir mis buenos y malos momentos y con quienes sé que de verdad se van a alegrar de mis logros y van a sufrir con mis pérdidas.

Aunque suene irónico
me voy
de mí misma,
un rato,
para poder encontrarme.