Seguidores

14 dic. 2012

¿Te fuiste tú o te dejé marchar?

No es fácil, ¿sabes? Desde pequeña me dijeron que querer es poder, pero os puedo asegurar que eso es mentira.
Sé que te quiero, llegué a esa conclusión hace tiempo, pero me daba miedo decírtela y que huyeras.
No, no estamos hechos el uno para el otro, y sin embargo, siempre me vas a tener aquí, incluso en los días más grises en los que lo único que quiero es estar sola, me tendrás.
Siempre he querido y no he sido correspondida, y eso, me ha acabado perjudicando demasiadas veces.
¿Te fuiste tú o te dejé marchar?
Tengo tu voz grabada en mi cerebro, y he de decirte que tus besos se han quedado impregnados por todo mi cuerpo. A veces me gusta cerrar los ojos y sentir como si me siguieras besando, como si estuviéras a mi lado, como si nunca me hubiera ido.
Nunca se me ha dado bien eso del amor, pero por un momento, cuando estaba contigo, sentía una felicidad infinita, unas ganas de sonreír a todas horas y mírame ahora, llorando por las esquinas.
Siento como si me olvidases, y al saber que es imposible, dejo de pensarte, pero vuelves, siempre vuelves, y lo peor es que tus palabras me hacen sentir bien.
El invierno está a la vuelta de la esquina y yo echo de menos tus abrazos. ¿Volverás?

Perdón por haber estado desaparecida este tiempo y por esta caca de entrada, la inspiración viene y va.
Gracias a los seguidores nuevos, ahora que llegan las vacaciones, intentaré escribir alguna entrada más.
Besos <3

2 comentarios:

  1. ¡Creo que este es mi texto favorito que has escrito! ¡Me encantan tus textos y tu blog! Te dejo el mio por si quieres pasarte o algo: ownadream.blogspot.com
    Un besazo, Rikki.

    ResponderEliminar
  2. Awww, muchísimas gracias :)
    Vale, ahora mismo me paso, cielo.
    Un besooo!

    ResponderEliminar